Edward Bach
«La historia de los viajantes»:
«Era una vez – y siempre era una vez – dieciséis viajantes que salían para una excursión a través de una
floresta.
Al principio, todos iban bien: pero, después de haber caminado durante algún tiempo, uno de los integrantes
del grupo, de nombre AGRIMONY, comenzó a preocuparse por si ellos estaban en el camino cierto o no.
Después, ya de tarde, habiéndose introducido todavía más en la oscuridad, MIMULUS comenzó a tener
miedo de que estuviesen perdidos. Cuando el sol se posó y las sombras aumentaron y los ruidos nocturnos de la floresta
comenzaban a hacerse oír, ROCK ROSE se quedó apabullado y en estado de pánico.
En medio de la noche, cuando todo era tinieblas, GORSE perdió toda esperanza y dijo: -«No seguiré más de
aquí; continúen ustedes; me quedaré aquí tal cual estoy, hasta que la muerte alivie mis sufrimientos».
OAK, por otro lado, aunque sintiendo que todos estaban perdidos y que nunca verían nuevamente la luz del
sol, dijo: -“Continuaré luchando hasta el fin”, y lo hizo de modo valiente.
SCLERANTHUS tenía alguna esperanza, pero aveces sufría de indecisión, esperando primero seguir un
camino y casi al mismo tiempo otro. CLEMATIS continuaba caminando con dificultad, quieta y
pacientemente, pero -¡OH!- muy poco preocupado en dar o no allí el último suspiro o salir de la floresta.
GENTIAN algunas veces animaba bastante al grupo, pero otras veces caía en estado de desánimo y
depresión. Otros excursionistas nunca tenían miedo, a no ser que sus compañeros desistiesen de la
excursión y, a su modo, querían mucho ayudarlos. HEATHER tenía mucha certeza de conocer el camino, y
quería que todos los compañeros lo siguiesen. CHICORY no se preocupaba por el fin de la excursión, pero
demostraba mucha preocupación por si sus compañeros estaban con dolor en los pies, cansados o con
alimento suficiente. CERATO no tenía confianza en sus opiniones, y quería intentar todos los caminos para
certificar que el grupo no estuviese errado, y el pequeño y dócil CENTAURY deseaba tanto tornar más leve
el peso de los otros que estaba listo para cargar las cosas de todos.
Infelizmente, para el pequeño CENTAURY, él cargaba el peso de los más aptos para hacerlo, pues ellos
eran considerados los más fuertes. ROCK WATER, todo ansioso por ayudar, decepcionaba un poco al
grupo porque criticaba lo que ellos hacían errado y, mientras tanto, ROCK WATER sabía el camino.
VERVAIN también debía conocer suficientemente el camino, pero, mismo estando un poco confundido,
hacía un discurso detallado sobre cual el único camino que los llevaría fuera de la floresta. IMPATIENS
conocía bien el camino, tan bien que estaba impaciente con los que eran menos rápidos que él.
WATER VIOLET había recorrido anteriormente ese lugar, y sabía cual era el camino correcto, pero era un
poco orgulloso y arrogante, lo que los otros no entendían. WATER VIOLET los juzgaba un tanto inferiores.
Al cabo todos se fueron de la floresta. Ahora ellos trabajan como guías para otros excursionistas, debido a
que saben que hay un camino que lleva al final, y debido al hecho de saber que la oscuridad de la floresta
no es otra cosa más que las sombras de la noche, ellos andan como “caballeros indomables”, y cada uno
de los dieciséis excursionistas enseñan a su propio modo la lección, dando el ejemplo: AGRIMONY da
largas pasadas, sin ninguna preocupación. MIMULUS no sabe lo que es miedo; ROCK ROSE, en los
momentos más difíciles, es la propia imagen de calma, del coraje, GORSE, en la noche más negra les habla
acerca de las etapas que serán vencidas cuando el sol surja por la mañana. OAK se mantiene firme durante
el más fuerte vendaval, SCLERANTHUS camina con convicción; los ojos de CLEMATIS están con alegría
durante el fin del viaje; ninguna dificultad, ningún contratiempo pueden desanimar a GENTIAN. HEATHER
aprendió que cada viajante debe seguir el proprio camino, y silenciosamente va al frente, con pasos largos
para mostrar que eso puede ser hecho. CHICORY, siempre esperando para ayudar, pero apenas cuando es
solicitado, continúa tranquilo. CERATO conoce muy bien los pequeños caminos que no llevan a ninguna
parte, y CENTAURY siempre busca las personas que son más débiles, que creen pesado el fardo que
cargan. ROCK WATER no sabe incriminar a nadie, pasa todo el tiempo dando aliento a los demás.
VERVAIN no discursa más nada, pero silenciosamente apunta el camino. IMPATIENS no sabe más lo que
es prisa, pero se atrasa entre los atrasados para mantener el paso. WATER VIOLET más como ángel que
como hombre, pasa en medio del grupo como un soplo de viento o como un rayo glorioso de sol,
bendiciendo a todos.”
Edward Bach, 1934
